El pasado jueves, 17 de abril, el Polígono Industrial de Cajiz (Vélez-Málaga) sufrió un devastador incendio que se propagó rápidamente, dejando cinco naves totalmente calcinadas. Una de ellas pertenecía a Nonna Helado Artesanal, un negocio malagueño y familiar que, tras perderlo todo, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia.
«Hemos perdido la maquinaria especializada, las instalaciones y años de trabajo acumulado. Entre 8 y 10 personas vieron su puesto en riesgo de la noche a la mañana», cuenta la heladería en su página web. No obstante, lejos de rendirse, este negocio -con tres puntos de venta en la provincia y un Solete de la Guía Repsol- tiene claro que trabajará para mantenerse vivo.
«No pedimos limosna ni queremos donativos. Somos gente trabajadora y lo único que pedimos es alguien que nos ayude a retomar nuestro negocio», pedían a través de redes sociales. Necesitaban una nave, un local o una maquinaria «en préstamo» para poder seguir haciendo helados. Y la respuesta les pilló por «sorpresa».
Profesionales de toda España se pusieron en contacto con la heladería para ofrecerles sus servicios de forma «completamente desinteresada». Las redes se llenaron de mensajes de apoyo, ánimo y cariño. «Esa oleada de solidaridad es la razón por la que hoy seguimos aquí, peleando. Nos ha llenado de fuerzas cuando más las necesitábamos», agradecen desde el negocio.
Una nueva nave gracias a un empresario malagueño
La prioridad de Nonna Helados era encontrar una nueva nave para poder retomar su actividad. Durante estos días, han «trabajado sin descanso» para poder recuperar la producción lo antes posible. La repercusión mediática y el apoyo en redes sociales tras el incendio han sido clave, hasta el punto de que un empresario malagueño se ha puesto en contacto con ellos para ofrecerles una nave en el polígono San Luis de Málaga, según ha adelantado Málaga Hoy.
Reservas de helado para poder mantener el negocio a flote
De esta forma, buscan mantener el negocio a flote y han habilitado en su página web la opción de reservar helados, que los clientes podrán canjear una vez vuelvan a estar operativos. Y es que, a pesar del duro golpe, hay algo que tienen bastante claro: volverán como «si nada de esto hubiese pasado».















