La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha subrayado el carácter visionario y la contribución de los impulsores del club de golf Aloha José María Ibarrondo y Javier Quílez “para que sea sinónimo de calidad, sostenibilidad y excelencia”. La regidora ha destacado hoy durante el homenaje, celebrado con motivo del 50 aniversario de estas instalaciones, que “han sido dos figuras clave que hicieron posible que Marbella cuente con un enclave tan emblemático y que se ha convertido en modelo de éxito”. Asimismo, ha afirmado que estos “embajadores del municipio” también apostaron “por un modelo urbanístico equilibrado y respetuoso con el entorno en un momento marcado por una fuerte presión edificatoria”. “Frente a la construcción en altura, supieron apostar por un desarrollo sostenible, centrado en el paisaje, el bienestar y la calidad de vida, sentando las bases de lo que hoy es la seña de identidad de Marbella”, ha apuntado.
El acto también ha servido para reconocer la contribución del conjunto de profesionales que participaron en el desarrollo del proyecto, así como el papel del Club Aloha como motor social, deportivo y turístico de la ciudad. La alcaldesa ha puesto en valor la proyección internacional del equipamiento y su capacidad para posicionar Marbella como destino de referencia en el ámbito del golf, contribuyendo además a la desestacionalización turística. “La ciudad tiene la inmensa suerte de tener un lugar no solo para practicar este deporte, sino también de encuentro y donde se hace convivencia”, ha remarcado Muñoz, quien ha estado acompañada en el acto de los concejales de Participación Ciudadana, Enrique Rodríguez; Nueva Andalucía, Vanessa Ortiz de Zárate, y Deportes, Lisandro Vieytes.
Por su parte, Pedro Ibarrondo ha señalado que su padre “siempre defendió que esto fue un gran éxito por el equipo que había” y en este sentido ha recordado figuras clave como Enrique Canales, Ángel de la Riva (recientemente fallecido) y otros profesionales que contribuyeron a consolidar el modelo Aloha como referencia en Andalucía. Asimismo, Ignacio Quílez ha subrayado la dimensión humana del proyecto impulsado por su padre y José María Ibarrondo y ha señalado que “Aloha fue mucho más que una urbanización, fue un punto de encuentro y una comunidad que marcó a varias generaciones”. Asimismo, ha agradecido al Ayuntamiento de Marbella “por impulsar esta iniciativa a instancias de los trabajadores de Aloha” y al club “por su implicación”. El presidente de las instalaciones, Rafael Fontán, ha manifestado que el club “representa muy bien el espíritu del municipio, sus valores y sus zonas verdes” y ha indicado que José María Ibarrondo y Javier Quílez “fueron los verdaderos fundadores, se implicaron muchísimo”.
El encuentro ha concluido con el descubrimiento de una placa conmemorativa, además de las entregadas a los homenajeados, donde el Consistorio reconoce al club y sus impulsores por la creación de este campo de golf y de la urbanización de Aloha, “como sinónimo de excelencia y calidad”.














