La Agencia Estatal de Administración Tributaria ha aprobado una nueva deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de hasta 340 euros para contribuyentes con rentas salariales bajas, que se aplicará por primera vez en la declaración correspondiente al ejercicio 2025, a presentar en 2026. Esta medida, que ya es oficial y figura en los textos legales que entran en vigor este año, busca aliviar la carga fiscal de los trabajadores con ingresos más modestos y compensar parte del impacto que han tenido las recientes subidas del salario mínimo sobre el impuesto.
La deducción se aplicará automáticamente en el borrador de la Renta siempre que se cumplan los requisitos establecidos, por lo que el contribuyente no tiene que realizar ningún trámite adicional para beneficiarse de ella. Podrán acceder a esta reducción quienes hayan percibido rendimientos del trabajo iguales o cercanos al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), de forma que la ayuda pueda evitar que un incremento en el salario lleve aparejado un mayor pago en el IRPF que neutralice esa subida.
La medida ha sido promovida tras el aumento del SMI en los últimos años y la constatación de que ese incremento podía provocar que trabajadores con sueldos bajos empezaran a tributar en el IRPF pese a sus ingresos reducidos. De esta manera, con la deducción de hasta 340 euros, muchos de estos contribuyentes podrán ver reducida su cuota hasta alcanzar un resultado cero o incluso recibir una devolución mayor, según su situación fiscal concreta.
La iniciativa forma parte de un paquete de ajustes fiscales que buscan, por un lado, moderar la presión tributaria sobre las rentas más bajas y, por otro, favorecer la progresividad del impuesto para que los trabajadores con menores ingresos puedan mantener un mayor poder adquisitivo. Esta deducción se suma a otras medidas fiscales aprobadas recientemente para aliviar la carga de los contribuyentes con sueldos bajos o próximos al SMI.













