Noche complicada la que han pasado los 1.500 vecinos de El Secadero (Casares) tras quedar desde la tarde del miércoles totalmente incomunicados. El desbordamiento del río Guadiaro, a su paso por la localidad, cortaba todos los accesos y dejaba imágenes impactantes de varias zonas inundadas.
A esta hora, según informa el Ayuntamiento, la localidad continúa incomunicada y sin suministro eléctrico. Pese a que técnicos de Endesa intentaban desde el día de ayer solucionarlo, la incidencia aún no ha sido resuelta y la situación está afectando a las comunicaciones tanto por internet como telefonía.
Seis familias desalojadas: «La situación es especialmente grave»
La crecida histórica del Guadiaro, que alcanzó en el día de ayer su máximo histórico (5.92 metros de altura), ha obligado al desalojo de seis familias de sus viviendas. «La situación de El Secadero es especialmente grave», comunicaba el alcalde, Juan Luis Villalón, que ha pasado la difícil noche junto a sus vecinos.
«Los servicios municipales han tenido que tapiar las entradas de más de una docena de casas para intentar minimizar la entrada del agua», explicaba el alcalde.
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Aunque la noche ha sido “complicada”, según han confirmado fuentes policiales a este medio, no se han registrado daños personales y los vecinos permanecen en sus viviendas.
La Policía Local permanece en constante contacto con la población a través del sistema de radio portátil y está preparado un equipo de rescate acuático del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga en caso de que fuese necesario.
Lo cierto es que parece que el nivel del río va bajando, aunque aún se desconoce cuando volverá la localidad a abrir los accesos.
Situación en Casares pueblo
En Casares pueblo y sus diseminados la situación permanece estable, aunque sin cambios significativos, con varios caminos y vías cortadas por desprendimientos y la caída de árboles. Los operarios municipales han iniciado desde primera hora de la mañana los trabajos de limpieza y retirada para restablecer la normalidad, mientras la Policía Local insiste en extremar la precaución y evitar los tramos afectados, especialmente la carretera de los Pedregales, que continúa siendo peligrosa por la crecida del arroyo La Acedía.
En Camino Gaucín, calle que quedaba cerrada por la caída de árboles, los operarios han empezado a retirar los caídos esta mañana para poder abrir la vía y que los vecinos puedan circular por la calle.














