A sus siete años Ángel, un niño de Marbella, lucha cada día contra una leucemia linfoblástica aguda tipo B (LLA-B). Cursa segundo de primaria en el Colegio Santa Teresa y tiene que desplazarse cuatro días a la semana hasta Málaga para recibir su tratamiento. Su madre, Luz, necesita ayuda económica para poder seguir llevando a su hijo al Hospital Materno-Infantil.
«No quiero incomodar a nadie, pero necesitamos ayuda», explica en una entrevista a AZ. Hasta ahora, la madre se desplaza junto a su hijo en ambulancia porque no tiene coche propio. Luz tiene dos hijas más, además de Ángel y vive en casa de su hermana de manera temporal. Explica, además, que ha tenido que dejar su trabajo debido a la situación de su hijo.
Hasta ahora, vivía en un piso de Marbella del que se ha tenido que ir ya que no le renuevan el contrato. Cuenta, además, que en la casa estaban teniendo problemas de humedad, una situación que perjudica aún más la salud de Ángel: «Tiene ahora las defensas muy bajas y no puedo tenerlo ahí», relata.
Lo que más le urge es encontrar un piso donde poder vivir con sus hijos, ya que su hermana le está acogiendo de manera temporal: «Necesito encontrar una casa que poder pagar, mi hermana vive también con su familia y es complicado». Aunque está en proceso de búsqueda de piso, confiesa que con la actual situación de vivienda y sus condiciones, le está resultando difícil poder encontrar un hogar.
Por ello, pide cualquier tipo de ayuda para poder afrontar esta situación: «Voy tocando puertas para pedir ayuda, no quiero incomodar, estoy a las manos del señor». Por el momento, asegura que no está recibiendo ninguna ayuda económica, aunque tiene previsto llegarse a Cáritas.
Lo que sí les ha llegado es una ola de solidaridad del colegio de Ángel, el Santa Teresa de Marbella. Desde el centro, según cuenta Luz, han iniciado una campaña de recogida de alimentos y están recaudando fondos a través de huchas para donativos: «Hay personas de buen corazón, les doy las gracias».
Por el momento, Luz está facilitando su teléfono personal (643 57 45 86) para todo aquel que quiera ayudarle. Insiste, en «no querer incomodar», pero reconoce que necesita ayuda para afrontar una situación que no está siendo nada fácil.














