Marbella consolidó en 2025 su liderazgo como uno de los principales destinos turísticos del litoral Mediterráneo y se posicionó como referente nacional en rentabilidad hotelera. Así lo ha resaltado la directora general de Turismo, Laura de Arce, quien ha destacado que los ingresos por habitación (RevPar) del pasado ejercicio, que se situaron en 160,42 euros de media, “no solo alcanzaron un nuevo máximo histórico sino que prácticamente triplican los niveles de la etapa post-crisis financiera (2010-2013) y superan ampliamente los valores previos a la pandemia (2018-2019)”. “Estos indicadores crecieron un 8,3 por ciento un 18,4% en relación a 2023, donde se estimaron en 148,13 y 135,51 euros, respectivamente”, ha apuntado. De igual modo, la representante municipal ha puesto el acento, tras los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en que el precio medio “también ha alcanzado una cifra récord”, con un incremento del 7,5 por ciento frente a 2024 (215,63 euros) y del 15,4 por ciento en relación con 2023 (200,82 euros)”.
Además, ha valorado los “excelentes resultados” que también se produjeron en el ámbito laboral, con un aumento significativo de hasta 3.436 personas empleadas, “registrando el nivel más alto del último trienio”. En este sentido, ha afirmado que este incremento, cercano al 11 por ciento en comparación con 2024, “pone de manifiesto una reactivación del empleo hotelero, impulsada por una mayor ocupación, el refuerzo de la calidad del servicio y la ampliación de la capacidad alojativa”.
Por otra parte, ha explicado que los datos del INE “ponen de manifiesto avances significativos en la ruptura del patrón estacional tradicional del destino, recalcando especialmente el comportamiento de determinados meses históricamente considerados de baja demanda”. “De manera destacada, febrero y noviembre presentaron en 2025 una situación más dinámica que en ejercicios anteriores, constituyéndose como ejemplos claros de avance en la desestacionalización de la demanda turística”, ha manifestado. Asimismo, ha añadido que “estos meses, tradicionalmente asociados a niveles reducidos de ocupación, han registrado una actividad hotelera más estable, lo que evidencia una mayor capacidad del destino para atraer visitantes fuera de la temporada alta y media-alta”. “También se observa un refuerzo de la demanda en los meses de primavera y otoño, especialmente entre abril y junio y septiembre y octubre, reduciendo progresivamente la dependencia de los meses estivales como único motor del sector”, ha precisado.
De Arce ha apuntado, además, que el mantenimiento de niveles relevantes de viajeros alojados en los meses posteriores al verano “confirma la capacidad de Marbella para alargar la temporada turística, generando una mayor continuidad de la actividad económica y del empleo vinculado al sector hotelero”. “El predominio del turismo internacional, con presencia significativa a lo largo de todo el año, contribuye a suavizar las oscilaciones estacionales”, ha añadido, al tiempo que ha resaltado que a lo largo del año 2025 los establecimientos hoteleros de Marbella registraron un total de 711.877 viajeros alojados, lo que evidencia la atracción sostenida del destino y la fortaleza del sector hotelero local.
Ha especificado que, aunque en 2025 se observa un ligero descenso del número total de viajeros y de pernoctaciones, “los niveles siguen siendo elevados y claramente superiores a los de los años pre-pandemia (2018–2019), lo que confirma la consolidación de Marbella como destino turístico maduro”. Además, ha recalcado el hecho de que el mercado extranjero “ganó peso relativo en 2025, compensando parcialmente la caída del turismo nacional” y ha señalado que la ocupación media hotelera el pasado año fue del 66,02 por ciento.
Con respecto al análisis de la evolución mensual, ha explicado que “refleja un patrón estacional propio de un destino consolidado” y ha detallado que el primer trimestre del año presentó niveles moderados de demanda, con una evolución progresiva hasta el mes de marzo, mientras que en el segundo trimestre se produjo un incremento significativo de la actividad, “alcanzándose uno de los primeros máximos del ejercicio en el mes de mayo, principalmente protagonizado por el turismo nacional”. “La temporada de verano concentró el mayor volumen de viajeros alojados, con los meses de julio y agosto como principales motores de la actividad hotelera”, ha especificado, al tiempo que ha señalado que, tras el verano, septiembre y octubre “mantuvieron niveles elevados de demanda, prolongando la temporada turística más allá del periodo estrictamente estival”.
Finalmente, ha subrayado que los resultados obtenidos “respaldan la continuidad de las líneas de actuación tanto del Ayuntamiento como de las empresas privadas, dirigidas a la consolidación de un modelo turístico competitivo, sostenible y basado en la calidad, que contribuye al desarrollo económico, a la generación de empleo y al bienestar de la ciudadanía”.













