¿Por qué no hay cinturones de seguridad en los trenes? Es la pregunta que, más aún después de la tragedia ferroviaria en Adamuz, muchos se hacen. Lo cierto es que es hoy es un elemento imprescindible en nuestros desplazamientos.
En los coches y aviones su uso no es solo obligatorio, sino que ha demostrado ser clave para salvar vidas en caso de posibles accidentes. Pero, ¿por qué no es obligatorio en tren? Renfe ha salido al paso de las dudas y ha explicado el motivo: «Los trenes no incorporan cinturones de seguridad por las regulaciones internacionales, ya que en caso de accidente podrían causar lesiones graves». Es decir, que usarlo podría -en ocasiones- ser más peligroso que beneficioso.
Son muchos los estudios concluyentes que alertan que los cinturones pueden dificultar o impedir que los pasajeros abandonen rápidamente sus asientos después de sufrir un accidente, ya que reduce su capacidad de movimiento en situaciones de emergencia.
En este contexto, la Rail Safety and Standards Board, una entidad británica responsable del análisis de la seguridad ferroviaria, indica que el uso de cinturones de seguridad —ya sean de dos o tres puntos— no ofrece beneficios concluyentes. Si bien en algunas situaciones podrían disminuir el número de heridos, en otras, como incendios o escapes de gas, podrían suponer un riesgo añadido al dificultar una evacuación rápida.
Es por ello que, en caso de sufrir un accidente, las ventanas continúan siendo el principal medio de evacuación, ya que facilitan una salida más rápida y eficaz de los pasajeros.
La investigación continúa, ahora más que nunca, para averiguar cómo poder reforzar la seguridad en el transporte ferroviario. No es descartable que, en un futuro, se tomen medidas que cambien esta situación.












