
«He vuelto a nacer». Son las palabras de quien hoy, 20 de enero, puede contar en primera persona lo ocurrido tras sobrevivir al trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 41 víctimas mortales hasta el momento.
«Empezó a temblar todo y a moverse; cuando abrí los ojos había gente en el suelo, con sangre», explica esta malagueña, que ha pedido mantener su identidad en el anonimato, en declaraciones a AZ. Viajaba en el coche 8 del tren de Iryo, que quedó volcado tras el descarrilamiento. «No recuerdo mucho, pero cuando desperté mi compañero de asiento ya no estaba. No sé nada de él», cuenta aún conmocionada.
La sensación de haber vuelto a nacer la acompañará, probablemente, el resto de su vida. Ella, como otros tantos pasajeros, puede contar hoy la historia desde el otro lado, desde la suerte de quien sintió que la vida le concedía una segunda oportunidad.
A las 19.50 horas del pasado domingo, se empezaron a recibir las primeras llamadas de alerta en el teléfono 1-1-2, en las que se informaba del descarrilamiento y vuelco de un tren y de la posterior colisión con otro convoy con personas heridas y atrapadas. Desde el 1-1-2 se puso en marcha toda la respuesta en emergencias.
La principal hipótesis apunta a la soldadura como causa del descarrilamiento del Iryo
La rotura de una soldadura de la vía, la L-10717 número 23117 en su paso por Adamuz (Córdoba) es la causa del descarrilamiento del primer tren, el Iryo 6189, según ha adelantado el diario ABC tras la corroboración de los investigadores. Al parecer, fue el vagón número 6 el que se salió de su trayectoria e impactó frontalmente con el Alvia 2384 que circulaba por la otra vía.
Los trabajos se centran ahora en esclarecer los motivos de esta fractura. También imagenes tomadas por el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalistíca de la Guardia Civil han tomado imágenes en la que se advierte de la fractura de la soldadura en el kilómetro 318,7.
Un accidente «tremendamente extraño»
Por su parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien afirma que aún no se conocen las causas del accidente, asegura a que es «tremendamente extraño» al producirse en una recta, siendo un tren relativamente nuevo y tras haber sido renovada la vía en ese punto recientemente.
«Realmente todos los expertos en materia ferroviaria que han estado aquí y que están en este centro y los que hemos podido consultar están extrañados del accidente, porque como digo es muy raro», ha explicado el ministro en una comparecencia en el centro de Adif en Madrid.
Informa, además, que la vía fue renovada en mayo de este pasado año con una inversión cercana a los 700 millones de euros. Además, expone que el tren Iryo que descarriló fue revisado justo cuatro días antes del lugar del trágico accidente.












