A los pies de la Serranía de Ronda, a solo siete kilómetros del mar, un pueblo blanco se alza como una auténtica joya escondida en la Costa del Sol. Lo conocemos por ser sinónimo de lujo, hogar del buen golf y de algunas de las mejores mesas de la gastronomía andaluza. También por sus casas blancas y su ambiente cosmopolita. Sin olvidarnos de su naturaleza y sus increíbles lugares como el Charco de las Mozas y el entorno del río Guadalmina.
Pero más allá de todo ese encanto, si hay algo que define al pueblo de Benahavís es que sigue siendo, ante todo, un pueblo de los de siempre. De los del ‘carajillo’ antes de que amanezca, la charla en el banco entre amigos o la lectura del periódico en la barra del bar cada mañana.
Y si alguien conoce bien esa esencia son los protagonistas de este reportaje: los mayores. “Son el corazón de Benahavís”, presume con orgullo la concejal de Mayores del Ayuntamiento, María Ángeles Padilla.
En los últimos años, esta delegación se ha ido acercando cada vez más a este colectivo, escuchándolo para poder conocer qué desean encontrar en su propio municipio. Fruto de ese diálogo, ambas partes han ido tejiendo un amplio programa de actividades pensado a su medida: desde talleres de memoria, bienestar y envejecimiento activo, hasta gimnasia adaptada, excursiones culturales, visitas guiadas, cursos de manualidades, cocina tradicional y nuevas tecnologías, además de charlas de salud y nutrición o encuentros intergeneracionales.
“Lo que queremos es que los mayores no se queden en casa, que sean activos y se diviertan”, reconoce Padilla. Entre las actividades favoritas, resaltan las tardes de meriendas y bingos, los concursos en cada época del año, las fiestas temáticas como la Noche de blanco o el ‘Inicio de la primavera’, las tardes de cine, los karaokes o las tardes de flamenco.
“Un espacio para acompañar, cuidar y dinamizar la vida de los mayores”
Los mayores no solo necesitaban contar con todas estas actividades, sino también con un espacio donde crear lazos y compartir tiempo juntos. Por ello, el Ayuntamiento puso recientemente a su disposición un Centro de Mayores con el objetivo de ofrecerles un punto de encuentro cercano y acogedor, dotado de servicios y propuestas que fomenten el envejecimiento activo más allá de una simple programación.
“Este espacio está pensado para acompañar, cuidar y dinamizar la vida de nuestros vecinos de mayor edad. Un lugar de encuentro, bienestar y participación”, explica la edil.
Además de ser la sede de las actividades, el centro actúa como canal de participación activa, donde los mayores pueden proponer iniciativas, expresar sus inquietudes y sentirse parte fundamental de la vida del municipio.
Benahavís se transforma en la ciudad de Belén gracias a sus mayores
El Belén Viviente se ha convertido en una de las novedades más destacadas y singulares del municipio. El año pasado, por primera vez, el pueblo se transformó en la antigua ciudad de Belén, donde sus vecinos y, especialmente, sus mayores, dieron vida a los personajes tradicionales del Portal: panaderos, costureras, alfareros, pastores y muchas otras figuras recrearon con detalle el ambiente de la época.
Además del encanto navideño que inunda las calles de Benahavís durante estos días, el Belén Viviente volverá a celebrarse este año los días 19 y 20 de diciembre, ofreciendo una experiencia única en la Costa del Sol.
“Lo más singular de este Belén es que todos sus participantes son mayores”, explica Padillo. El evento, no obstante, va más allá de su atractivo turístico y cultural: tiene un profundo carácter social y solidario. Todo lo recaudado durante las jornadas se destinará a apoyar a una asociación local o a una persona del municipio que necesite ayuda, reforzando así el espíritu comunitario y generoso que caracteriza a Benahavís y a sus mayores.
Un viaje gastronómico en las cocinas de la Escuela de Hostelería
Este pasado mes de noviembre, las cocinas de la Escuela de Hostelería de Benahavís contaron con una visita muy especial. En esta ocasión, los alumnos dejaban los fogones para aprender de los más sabios de la cocina: los mayores.

Un grupo de vecinos impartieron clases de cocina internacional, compartiendo recetas tradicionales “llenas de historia, memoria y cariño”. Un encuentro que se transformó en todo un viaje gastronómico: desde el cuscús tradicional de Argelia, el humita de Argentina, la sopa borsch de Ucrania, hasta el cottage británico, el tiramisú italiano o la pavlova australiana.
“Benahavís es, desde hace años, símbolo de buena cocina, y no hay mejor ejemplo que nuestros mayores. Ellos son los guardianes de sabores, tradiciones y culturas que hoy enriquecen aún más la identidad gastronómica de nuestro municipio”, subraya Padillo.
Talleres que unen culturas en Benahavís
Otras de las grandes singularidades de este municipio es su diversidad cultural. Un 64% de sus empadronados han nacido fuera de España, siendo Reino Unido y Rusia las nacionalidades más repetidas en la localidad. A ello, le siguen ciudadanos de toda Europa, América y África.
Una diversidad que también se refleja en el colectivo de los mayores de la localidad, quienes participan de manera activa en cada actividad: “La población extranjera se está volcando y está participando en todo”, reconoce Padillo.
Fruto de ello nacen los talleres dedicados a algunas de las ciudades de estos mayores: “El día de Londres todos los británicos que tenemos enseñan a los españoles y al resto de extranjeros las bondades de la ciudad, las costumbres, gastronomía… es muy divertido y enriquecedor”, explica la concejal. De la misma forma, los talleres van recorriendo los diferentes países de cada participante.
Benahavís, elegida por la Diputación como una de las sedes de ‘Monólogos terapéuticos para personas mayores’
Este año la Diputación ha llevado a cabo la segunda edición de los monólogos terapéuticos para el bienestar de las personas mayores. Una actividad donde 40 participantes de toda Málaga comparten relatos de sus vidas, recuerdos, experiencias, sueños y miedos, y todo ello desdramatizando sus vivencias y transformándose en comedia sobre un escenario.
Benahavís ha sido este pasado mes de noviembre la sede de unos de estos encuentros. Ambientado en el “Aeropuerto Golondrinas”, el monólogo narra el viaje personal de unas mujeres que, tras muchos cambios y caminos recorridos, encontraron en Benahavís su hogar y un espacio para reencontrarse consigo mismas.

Fue un día de risas, emociones e historias compartidas. Tanto las mayores que participaron como todos aquellos que fueron a ver la obra salieron del salón de plenos del Ayuntamiento con una sensación de felicidad y alegría, pese a la dificultad de estas historias.
“Muchas de estas vivencias son muy duras, pero ellas han hecho terapia en estas semanas y todo lo han llevado al humor”, explicaba durante la celebración de estos monólogos la concejal de Mayores a este periódico.
También una vecina y participante compartía cómo está viviendo todas estas experiencias: “Estoy disfrutando mucho, el Ayuntamiento está haciendo mucho por todos, pero en especial por nosotros, los mayores. Me siento feliz, agradecida y viviendo en este paraíso que es Benahavís”.
“El mayor reto de la delegación de Mayores es hacer se sientan útiles”
Con toda esta programación planteada por el Ayuntamiento, desde ONCESOLES le preguntamos a la edil de Mayores, María Ángeles Padilla, cuál es el mayor desafío de su delegación. “Hacer que se sientan útiles”, responde con firmeza.


Cuenta que cada actividad está pensada precisamente para ayudarles a lograrlo: “Queremos que sigan aprendiendo, que salgan de casa y, por supuesto, que se diviertan y sean felices”. Aunque asegura, que pese a las dificultades y obstáculos, alegrarles resulta una tarea sencilla: “Nos lo ponen muy fácil, son muy agradecidos con todo lo que se propone”, concluye.
Este reportaje nos devuelve los pies a la tierra y nos recuerda la importancia de este colectivo. Todos seremos mayores algún día y, mientras estén aquí, merecen recibir no solo nuestro cariño, sino también nuestra admiración. Son los mayores maestros: nos ofrecen lecciones de humildad, de sabiduría y de vida, tras haber superado momentos duros —guerras, posguerras, dictaduras, exilios…—. Quizás el mundo solo necesite detenerse un poco y escucharlos.












