
La Policía Nacional ha desalojado este sábado a las personas que se encontraban encerradas en el edificio de la calle Ollerías de la capital, antigua sede de Málaga Acoge. La operación se ha llevado a cabo después de que la Junta de Andalucía, tras intentos fallidos de negociaciones, interpusiera una denuncia ante la autoridad judicial que ha ordenado el desalojo.
El edificio estaba siendo ocupado desde el pasado viernes como mensaje de protesta por varios colectivos respaldados por la plataforma ‘Un Techo Por Derecho’, quienes reclamaban recuperar el edificio tras conocer que había sido vendido a un fondo de inversión israelí. El inmueble no contaba con condiciones de habitalidad, seguridad ni salubridad.
Desde que se conoció que el edificio había sido ocupado, la Delegación territorial de Inclusión Social de la Junta de Andalucía estableció una interlocución directa con las personas que se encontraban en el interior del edificio. Algo que, explican, «no fue fructífero».
Intentos fallidos para llegar a un acuerdo y la propuesta de abordar las situaciones de las personas sintecho de manera organizada y una por una no contentó a los protestantes, quienes buscaban un pronunciamiento inmediato sobre la cesión del inmueble.
Finalmente, ante la negativa a salir del edificio, la Junta decidió interponer una denuncia ante la autoridad judicial competente para que ordenara el desalojo si así lo estimaba. La operación ha estado dirigida por la Policía Nacional, que ha estado al mando de la situación desde el inicio de las protestas.












