
Victoria Esperanza, una niña de seis años de Málaga que necesitaba un trasplante de médula para combatir una grave leucemia, ha recibido el alta hospitalaria tras someterse a la operación y comenzar su recuperación, generando un momento de gran alivio para su familia y su entorno.
La pequeña había sido intervenida a finales de diciembre después de que se encontrara un donante compatible tras una intensa campaña de concienciación sobre la importancia de la donación de médula, que movilizó a muchas personas a hacerse donantes y apoyó su caso.
Tras varios días ingresada y en proceso de recuperación, Victoria ha podido abandonar el hospital y regresar con su familia, que celebra este avance con esperanza y gratitud hacia el personal sanitario y todas las personas que se han volcado en su causa.
Su historia ha conmovido a la comunidad y ha servido para visibilizar la necesidad de donantes de médula, sensibilizando a la población sobre cómo un gesto sencillo puede salvar vidas.












