
Son muchos los municipios del interior que, desde hace décadas, se están enfrentando a uno de sus mayores retos: la despoblación. El descenso de la natalidad y la bajada en el número de residentes ha llevado a que ayuntamientos como el de Benalauría, un pueblo de la Serranía de Ronda (Málaga), tomen las riendas de la situación y ofrezcan ayudas económicas.
Por segundo año consecutivo, el Consistorio ha entregado «cheques bebés» a cinco familias con hijos pequeños que residan en el municipio. Durante los primeros tres años desde el nacimiento o adopción, las familias contarán con una ayuda económica de 500 euros al año que deberán destinarse a sufragar los gastos relacionados con la alimentación, higiene y otras necesidades del menor. Eso sí, es obligatorio que las compras sean en comercios del propio municipio.
La iniciativa, según informa el Ayuntamiento, se recoge en una ordenanza municipal y persigue la finalidad de incentivar a las familias de la localidad para así poder el descenso de población que se viene produciendo en los últimos años en los núcleos rurales.
Una medida que, aseguran, podrá beneficiar a corto plazo a las parejas jóvenes que estén censadas en la localidad y que quieran tener un hiijo. Al mismo tiempo, también se busca ayudar a dinamizar el comercio local.
Los requisitos son sencillos: las parejas o familias monoparentales deberán estar empadronadas y ser residentes en el municipio desde, al menos, un año antes del nacimiento del hijo, que también deberá estar empadronado en Benalauría.
Con todo ello, no solo se busca incentivar la natalidad entre los ya residentes, sino atraer a nuevos vecinos para frenar la despoblación a la que ya se enfrentan numerosos pueblos del interior de Málaga.












