
La estabilidad meteorológica de los primeros días del año tiene las horas contadas en la provincia de Málaga. A partir de la madrugada del 3 de enero, la borrasca Francis comenzará a dejar su huella en la Costa del Sol, con un notable aumento de la nubosidad y una alta probabilidad de lluvias, que alcanzará el 95% durante el sábado, según la AEMET. Las precipitaciones serán intermitentes y se alternarán con algunos claros, aunque el ambiente será marcadamente invernal.
El viento volverá a ganar protagonismo, con rachas de hasta 25 kilómetros por hora, especialmente durante la tarde y la noche del sábado. No obstante, las temperaturas se mantendrán estables, con máximas en torno a los 19 grados y mínimas cercanas a los 15.
El domingo se perfila como la jornada más complicada del fin de semana. La AEMET prevé lluvias persistentes e intensas durante todo el día, acompañadas de vientos de Levante que soplarán con fuerza moderada, manteniendo un ambiente desapacible en la costa y el interior. R
Más allá de la lluvia, el temporal traerá consigo una estampa poco habitual en la provincia. La nieve podría volver a verse el 6 de enero, Día de Reyes, tanto en la Sierra de Tejeda-Almijara como en Sierra Blanca, donde las cotas más altas podrían amanecer teñidas de blanco. Un contraste invernal que convivirá con un litoral más templado, marcando un inicio de año plenamente meteorológico en la Costa del Sol.
Las cabalgatas, pendientes del cielo en la Costa del Sol
Este panorama meteorológico condiciona de lleno la celebración de las cabalgatas de Reyes, tanto en la capital como en numerosos municipios de la Costa del Sol. La previsión para la tarde del 5 de enero, tampoco se libra de la incertidumbre. Aunque los modelos apuntan a un día de nubes y claros con lluvias intermitentes, el cambio de viento a componente sur añade aún más imprevisibilidad. Las precipitaciones previstas rondan los 6 litros por metro cuadrado, una cantidad modesta pero suficiente para poner en riesgo el desfile si se concentra en pocas horas.
Las alternativas son escasas. Adelantar la cabalgata a la mañana, como ocurrió el año pasado, se descarta por la falta de garantías meteorológicas y porque este año el 5 de enero no es festivo. Tampoco es viable adelantarla a días previos debido a las lluvias previstas para el 3 y el 4. La única opción pasa por ajustar horarios y esperar a una ventana sin lluvia, algo que no se podrá confirmar hasta la víspera.












