El Ayuntamiento ha impulsado nuevas bonificaciones fiscales para favorecer el acceso a la vivienda en alquiler a precios limitados y aliviar la carga tributaria de las grandes instalaciones vinculadas al ocio y la hostelería. El portavoz del equipo de Gobierno, Félix Romero, ha informado hoy, tras la celebración de la Junta de Gobierno Local, de las modificaciones de las ordenanzas aprobadas en el último Pleno y ha subrayado que “estas medidas responden a nuestro compromiso de utilizar los impuestos no como instrumentos de recaudación, sino como herramientas al servicio de una política económica y social que contribuya a resolver los problemas reales de los ciudadanos». Asimismo, ha avanzado que el Consistorio prevé aprobar de manera inicial los presupuestos municipales para 2027 durante este mes de noviembre, una vez completada la planificación de los ingresos para el próximo ejercicio.
El concejal ha explicado que una de las principales novedades es la reducción del tipo diferenciado del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) aplicable a los establecimientos de ocio y hostelería de mayor valor catastral, que pasará del 1 al 0,82 por ciento. «Se trata de una rebaja que representa la mitad del incremento que se aplicó en un momento especialmente delicado y que culminaremos el próximo año con la eliminación del resto de aquella subida», ha precisado el edil, quien ha añadido que “esta decisión supondrá que cerca de 1,1 millones de euros permanezcan en manos de los contribuyentes afectados”. En este sentido, ha afirmado que «es de justicia reconocer el esfuerzo realizado por estas empresas y responder al compromiso que adquirimos con ellas», al tiempo que ha incidido en su importancia “para el tejido turístico, la actividad económica y la generación de empleo en nuestro municipio». Romero ha detallado que esta modificación afecta a los inmuebles de mayor tributación dentro de las categorías correspondientes, conforme a los límites establecidos por la normativa, y ha remarcado que “el objetivo es seguir respaldando a un sector estratégico para Marbella».
Por otra parte, el portavoz ha puesto el acento en las iniciativas dirigidas a facilitar el acceso a una vivienda, especialmente entre la población joven, mediante incentivos que estimulen la promoción de inmuebles destinados al arrendamiento con rentas limitadas. En concreto, ha indicado que la modificación del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) contempla bonificaciones de entre el 75 y el 95 por ciento para determinadas promociones destinadas a esta finalidad, siempre que se cumplan las condiciones previstas en la ordenanza y exista el correspondiente acuerdo municipal. El edil ha precisado que “este tributo representa el 4 por ciento del presupuesto de ejecución material de las obras, por lo que una reducción de esta magnitud puede constituir un incentivo muy importante para acometer proyectos residenciales de estas características».
El concejal ha especificado que la reforma tributaria amplía también las ventajas en el IBI para las viviendas destinadas al alquiler con rentas limitadas, con una bonificación del 50 por ciento y sin la restricción temporal de cinco años prevista para las viviendas de protección oficial. Ha resaltado que «nuestro propósito es que haya más inmuebles disponibles a precios asequibles y que se mantengan en ese régimen durante el mayor tiempo posible” y ha añadido que «el arrendamiento puede convertirse en una alternativa especialmente útil para que muchos jóvenes accedan a su primera residencia y dispongan, al mismo tiempo, de una mayor capacidad de ahorro de cara al futuro».
El portavoz ha enmarcado estas actuaciones en la política de contención fiscal del Ayuntamiento y ha confirmado que el tipo general del IBI permanecerá congelado en el 0,65 por ciento, frente a la horquilla legal que oscila, con carácter general, entre el 0,4 y el 1,2 por ciento. Además, ha destacado la existencia de otras ventajas tributarias, como las destinadas a familias numerosas, que pueden alcanzar el 50 por ciento; las aplicables al Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), de hasta el 50 por ciento durante los primeros cinco años de actividad; o las contempladas en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica. También ha destacado las reducciones en la plusvalía municipal para transmisiones por herencia, con porcentajes del 95, 50 y 20 por ciento en función de las circunstancias y del valor catastral de los inmuebles.
«Estamos configurando un sistema que busca combinar la suficiencia financiera de la administración con el apoyo a quienes más lo necesitan y a los sectores que contribuyen a la prosperidad de la ciudad», ha asegurado Romero, quien ha diferenciado entre el incremento de la recaudación y una subida de impuestos. En este sentido, ha aclarado que el crecimiento del parque inmobiliario o las variaciones en los valores catastrales pueden elevar los ingresos municipales sin necesidad de modificar los tipos impositivos. «Nuestra prioridad es mantener una presión fiscal contenida y, al mismo tiempo, garantizar los recursos necesarios para prestar servicios públicos de calidad y continuar mejorando las infraestructuras», ha señalado.
Por último, ha explicado que la aprobación de estas ordenanzas permite completar las previsiones de ingresos que servirán de base para la elaboración de las cuentas municipales del próximo ejercicio. «Disponemos ya de todos los elementos necesarios para avanzar en la aprobación del presupuesto, por lo que confiamos en poder anunciar novedades en una o dos semanas», ha indicado. Ha reiterado que el propósito del equipo de Gobierno es que el documento económico entre en vigor el 1 de enero de 2027 y ha resaltado que «es una obligación de transparencia y responsabilidad explicar a los vecinos cómo se van a distribuir los recursos públicos, que pertenecen, en última instancia, a todos los ciudadanos».
















