El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha calificado de ‘mezquino’ responsabilizar a un trabajador del accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), que ha dejado, por el momento, 68 fallecidos tras la colisión de un AVE Madrid-Sevilla y un tren Iryo.
En una entrevista concedida este jueves a Canal Sur Televisión, Sanz ha reclamado que se esclarezcan las causas del siniestro y ha expresado su preocupación por el sistema de seguridad de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, que, según ha señalado, es la única que mantiene un sistema antiguo. «Estamos profundamente preocupados y nos rebelamos. Hay muchas preguntas que necesitan respuestas», ha afirmado el vicepresidente, que considera que los dos accidentes ferroviarios registrados en los últimos nueve meses, en Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo), exigen explicaciones y medidas.
En este sentido, ha advertido de que no se puede «cruzar de brazos y mirar para otro lado» ante la sucesión de ambas tragedias. Sanz ha descrito el accidente de Toledo como un nuevo «golpe durísimo» para Andalucía y ha insistido en la necesidad de aclarar qué está ocurriendo en esta conexión ferroviaria, en la que, según sus declaraciones, han muerto más de un centenar de personas en los dos siniestros. «Algo pasa», ha señalado, al reclamar respuestas sobre las circunstancias de ambos accidentes.














