Un fallo en el centro de control habría permitido reanudar la marcha normal de los trenes, provocando un grave accidente ferroviario que se ha cobrado la vida de, al menos, 64 personas. Esta es la principal causa según la información facilitada desde el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Según se informa, esa decisión se produce después de que el sistema de seguridad LZB fallase a las 8,32 horas, lo que provocó la parada de hasta seis trenes en un tramo de 90 kilómetros. Después de que pasaran ocho minutos, el operador autoriza la reanudación de la circulación de todos los trenes.
Una decisión que, según el Ministerio, contrapone lo que dicta la normativa, ya que la autorización debería de ser solo con una velocidad de marcha a la vista, es decir, a 40 kilómetros por hora. Sin embargo, al reanudar la marcha con normalidad, el AVE alcanza una velocidad de 200 kilómetros por hora, y es ahí cuando colisiona contra el Iryo a las 8,53 horas.
Al menos 64 víctimas
El accidente ferroviario de este 28 de octubre ya ha superado, lamentablemente, al número de víctimas que se registró en el accidente de Adamuz del pasado 18 de enero, cuando perdieron la vida 46 personas. Aunque la cifra no es definitiva, desde el Gobierno de Castilla-La Mancha ya se ha confirmado la cifra de al menos 64 personas fallecidas. Las autoridades advierten que es posible que la cifra incremente a lo largo del día.














