«Si si ellos no se rinden, ¿cómo voy a rendirme yo?». Esa fue una de las reflexiones que acompañaron a Manuel Cansino durante los más de 600 kilómetros que recorrió corriendo desde Suiza hasta España. El malagueño, natural de Teba y residente en el país helvético desde hace aproximadamente un año y medio, decidió convertir un desafío deportivo en una iniciativa solidaria para aportar su granito de arena a la lucha contra el cáncer.
La experiencia supuso un importante esfuerzo físico, con jornadas en las que llegó a recorrer alrededor de 55 kilómetros. Sin embargo, en los momentos más complicados, recordar a las personas que se enfrentan a esta enfermedad le ayudaba a continuar. «No me iba a rendir cuando hay personas que están luchando contra una enfermedad como puede ser el cáncer o cualquier otra».
Detrás del reto hay también una historia personal. Cansino ha vivido de cerca el cáncer a través de familiares que han luchado o siguen luchando contra la enfermedad y de otros que, por desgracia, han fallecido. Por eso, cuando decidió volver a correr quiso dar un sentido solidario al esfuerzo. «Quise aportar mi granito de arena», resume sobre una iniciativa que le permitió unir su pasión por el deporte con una causa que conoce de cerca.

De las redes sociales a un reto solidario
La idea surgió inicialmente de su intención de crear contenido en Instagram. Cansino quería aprovechar las redes sociales para compartir su afición por el deporte y plantearse un desafío que pudiera despertar el interés de otras personas. Su reflexión sobre estas plataformas fue uno de los puntos de partida del proyecto: «Pienso que, o aprovechamos las redes sociales, o las redes sociales se aprovechan de nosotros».
A partir de ahí, pensó que correr desde Suiza hasta España podía tener suficiente alcance como para dar visibilidad a una causa solidaria. El recorrido le permitió, además, volver a ponerse a prueba después de un largo periodo sin correr. Las distancias diarias y el cansancio acumulado hicieron que hubiera momentos difíciles, pero el motivo de la iniciativa se mantuvo como un impulso para seguir adelante.
Un reto que no habría sido posible sin ayuda
Durante las dos semanas de aventura, Cansino contó con el apoyo imprescindible de su amigo Manuel, que lo acompañó en coche durante el recorrido y se ocupó de buena parte de la logística. Mientras el corredor sumaba kilómetros, su compañero transportaba el material, le llevaba agua, preparaba la comida y buscaba lo necesario para afrontar cada jornada. La organización del viaje se fue resolviendo sobre la marcha. «No teníamos nada planteado. Íbamos sobre la marcha», recuerda sobre una experiencia en la que ambos tuvieron que adaptarse día a día a las necesidades del recorrido.

El apoyo de sus familiares, sus amigos, los vecinos de Teba y las personas que siguieron el desafío a través de Instagram también fue fundamental. Los mensajes de ánimo y las donaciones le ayudaron a mantener la motivación, especialmente cuando el cansancio empezaba a acumularse. «Me daba mucha energía», cuenta sobre el respaldo recibido durante el reto.
Uno de los momentos más especiales llegó en la última jornada, cuando sus padres, su hermano, su cuñada y algunos amigos lo acompañaron en el tramo final.
Cada kilómetro, por quienes luchan contra el cáncer
La iniciativa nació con el objetivo de recaudar fondos para apoyar la lucha contra el cáncer y demostrar que el deporte y las redes sociales pueden convertirse en herramientas para movilizar a otras personas. Las aportaciones recibidas y el seguimiento que tuvo el recorrido dieron un sentido colectivo a un reto que, físicamente, dependía de la resistencia de un corredor, pero que estuvo acompañado por muchas personas. Al echar la vista atrás, Cansino califica la experiencia como algo difícil de olvidar. «Fue un reto espectacular por la causa y por todo, una experiencia brutal», señala.
Más allá de la distancia recorrida, el malagueño se queda con el apoyo recibido y con la posibilidad de contribuir, aunque sea con un pequeño gesto, a una causa que le afecta de cerca. Una aventura que comenzó con la intención de crear contenido deportivo y que terminó convirtiéndose en un desafío solidario.













