El Puerto de Santa María es de esos destinos que se disfrutan sin prisas, una ciudad ideal para descubrir y saborear intensamente en un solo día.
Historia, patrimonio, vino y gastronomía se dan la mano en una ciudad con un casco histórico compacto, perfecto para recorrer a pie gran parte de sus monumentos y lugares de interés más emblemáticos. Así que ponte calzado cómodo, abre bien los sentidos y… ¡¡¡arrancamos la jornada!!!
Iniciamos el recorrido en la Plaza de Alfonso X El Sabio donde visitaremos el Palacio de Aranibar (1660), antigua Casa-Palacio de Cargadores a Indias (comerciantes con América), sede actual de la Oficina de Turismo y donde se ubica también el nuevo Centro de Interpretación de Cargadores a Indias. Este Centro interpretativo es una magnífica puerta de entrada para para conocer y entender el papel clave que jugó El Puerto en el comercio con el Nuevo Mundo, descubrir la arquitectura señorial de la época y asomarnos a la vida cotidiana de los siglos XVII y XVIII.
Sin movernos de la plaza, nos topamos con uno de los grandes iconos de la ciudad: el Castillo de San Marcos (siglo XIII). Este edificio icónico alberga entre sus muros los restos construidos más antiguos de la ciudad, restos que nos llevan a conocer los orígenes históricos de El Puerto de Santa María. Restos arqueológicos de edificaciones que se corresponden al que fue Portus Gaditanus, de época romana y que conviven con otros de la aldea musulmana de Al Qanatir (s. X) de la que se conserva parte de la antigua mezquita: el mihrab, el muro de la quibla e inscripciones de época islámica, una mezquita convertida en iglesia fortaleza -Iglesia de San Marcos- que tras la conquista castellana y fundación de la ciudad por Alfonso X El Sabio (1281) se convirtió en lugar de peregrinación. Declarado Monumento Nacional en 1920 y posteriormente Bien de Interés Cultural, hoy el Castillo pertenece a la firma bodeguera Luis Caballero S.A.
Muy cerca, en una pequeña placita junto al castillo, nos espera el busto de Juan de la Cosa, destacado navegante y cartógrafo, propietario y piloto de la Nao Santa María en el primer viaje de Colón y autor del primer mapamundi que representa el continente americano y que realizó en 1500 aquí mismo, en El Puerto de Santa María.
El original se conserva en el Museo Naval de Madrid, pero en este rincón lo podemos contemplar reproducido en azulejos
Seguimos caminando por la calle Santo Domingo hasta el número 25, donde se encuentra la Fundación Rafael Alberti, ubicada en la casa familiar del poeta. Un lugar imprescindible para conocer mejor la obra literaria y pictórica de este portuense universal, así como distintos documentos sobre su vida y trayectoria
De camino al Edificio Hospitalito, sede del MUPAH, Museo del Patrimonio Histórico, en calle Ganado, hacemos una parada obligatoria en la zona del Mercado de Abastos, uno de los espacios más auténticos y con más vida de la ciudad. Aquí El Puerto se muestra tal y como es: cercano, bullicioso y lleno de sabor.
Alrededor del mercado, encontrarás bares y tabernas tradicionales, el lugar perfecto para hacer un primer alto en el camino, dejarte llevar por el ambiente y probar algo de la gastronomía local y tras este pequeño (pero merecido capricho culinario), puedes aprovechar para asomarte al precioso patio de la Casa de Los Leones (1780), conocida popularmente así por los relieves de leones que se encuentran sobre las pilastras, que enmarcan la fachada. Esta casa es considerada uno de las más representativas del barroco portuense.
Tras la visita al Museo de Patrimonio Histórico, donde descubrirás la riqueza del pasado de la ciudad a través de piezas de gran valor paleontológico, prehistórico y protohistórico, así como la importancia de El Puerto reflejada en sus numerosos yacimientos arqueológicos, llega el momento de hacer una pausa y disfrutar de otro gran atractivo, los famosos Vinos de Jerez
A escasos pasos, la emblemática Taberna Obregón, nos invita a iniciar el recorrido enoturístico de la forma más auténtica. Entre barriles y ambiente tradicional, nada mejor que degustar una tapa del guiso del día, elaborada con recetas de siempre, acompañada de una copa de vino de Jerez de su propia bodega, para seguir saboreando la esencia más genuina de El Puerto de Santa María.

Si quieres descubrir de cerca la singular forma de crianza y envejecimiento de los vinos de la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry —Finos, Amontillados, Olorosos, Cream y el dulce Pedro Ximénez—, nada mejor que visitar alguna de las bodegas que ofrecen recorridos guiados con degustación de estos emblemáticos vinos.
Para ello regresamos al centro desde el Barrio Alto, pasando junto a la Basílica Menor Nuestra Sra. de los Milagros, a la que volveremos más adelante para descubrir su interior. En esta zona se encuentran varias bodegas visitables (previa reserva), entre ellas Bodegas Osborne y Bodegas Gutiérrez Colosía. Además, si durante la ruta has pasado por el Castillo de San Marcos, habrás podido conocer también los vinos de Bodegas Caballero, estrechamente ligados a este histórico monumento.
Durante estas visitas descubrirás la historia del vino y del brandy de Jerez desde sus orígenes, el proceso tradicional de elaboración y el sistema de criaderas y soleras que da fama internacional a estos vinos. El recorrido culmina con una degustación que permite apreciar los matices y aromas de algunos de los caldos más representativos de la región.
Una experiencia imprescindible para comprender por qué El Puerto de Santa María es tierra de vino, tradición y excelencia.
Llega el momento de hacer una pausa y disfrutar de los placeres gastronómicos de El Puerto. Hay propuestas gastronómicas para todos los gustos dentro de la amplia oferta y variedad de bares, tabernas y restaurantes que encontraremos por el casco antiguo. Calles y plazas como Misericordia, Luna, Ribera del Marisco, Plaza de la Herrería, Ribera del Río o Plaza de España concentran numerosos establecimientos en los que saborear la esencia culinaria de la ciudad.
La gastronomía portuense está estrechamente ligada al mar y a los productos de la Bahía de Cádiz. En sus bares y restaurantes destacan pescados y mariscos frescos como el langostino, las acedías, el choco o el cazón en adobo, junto a clásicos de la cocina andaluza como el pescaíto frito, las tortillitas de camarones o los guisos marineros.
A estos sabores se suman productos de la campiña gaditana —carnes ibéricas, quesos artesanos y chacinas— que maridan a la perfección con los vinos de la Jerez-Xérès-Sherry.
Disfrutar de esta oferta gastronómica en tabernas, restaurantes o terrazas del centro es también una forma de descubrir la esencia de El Puerto, una ciudad donde la buena mesa, el vino y el ambiente marinero forman parte de su identidad.
Tras nuestro descanso culinario, continuamos la ruta visitando la Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros, uno de los grandes tesoros arquitectónicos de la ciudad. Su construcción, documentada desde 1486 e impulsada por los Casa de Medinaceli, se realizó con piedra arenisca procedente de la Sierra de San Cristóbal, el mismo material utilizado en la Catedral de Sevilla, de la que recibe claras influencias artísticas.
El templo combina estilos gótico, renacentista y barroco, resultado de las sucesivas reconstrucciones que ha sufrido, especialmente tras el terremoto de 1636. Su impresionante Puerta del Perdón y la Puerta del Sol, con elementos platerescos y barrocos, son testigos de su evolución histórica.

Después de este paseo por el centro histórico, si dispones de un poco más de tiempo para conocer nuestra ciudad, ahí van nuestros últimos consejos, no dejes de visitar:
- El puerto deportivo y pueblo marinero de Puerto Sherry, disfrutarás de unas puestas de sol mágicas y vistas singulares.
- El reconocido restaurante A PONIENTE (3 estrellas Michelin), regentado por el Chef del Mar, Ángel León, referente a nivel nacional e internacional.
- El Parque Metropolitano Marisma de los Toruños y Pinar de la Algaida, donde con un paseo en bici, en trenecito o en kayak, podrás disfrutar de un paisaje único entre marismas, esteros, playa y pinares.










