El Ayuntamiento de Benalmádena, a través del Área de Medio Ambiente, mantiene en marcha los trabajos de desbroce, limpieza y mantenimiento de arroyos, cauces y parcelas municipales, dentro de la planificación preventiva ante episodios de lluvias y para el mantenimiento de las zonas de protección de los cauces.
La campaña comenzó en abril debido a las importantes lluvias registradas durante la primavera y a la consiguiente regeneración de vegetación herbácea. Esta situación, junto con el mantenimiento periódico de los cañaverales y la incorporación de nuevas zonas de influencia urbano-forestal, llevó a reajustar la planificación de los trabajos e incrementar los medios destinados al servicio.
Tras la interrupción de determinados trabajos selvícolas durante los meses de julio y agosto, las actuaciones se retomaron en septiembre con más de 25 trabajadores forestales especializados.
Los trabajos comprenden el desbroce de vegetación herbácea y arbustiva, el tratamiento y retirada de cañaverales, la limpieza de márgenes, la poda y el tratamiento selvícola del arbolado, así como el apeo y retirada de ejemplares secos o que presentan riesgo de caída. También se crean franjas de protección y discontinuidad de la vegetación en puntos próximos a viviendas e infraestructuras.
Entre abril y septiembre se contabilizaron 81 actuaciones y una superficie de 249.545,05 metros cuadrados correspondiente a los diferentes tipos de trabajos de desbroce. Durante septiembre se registraron, entre otras intervenciones, 22.319 metros cuadrados de desbroce de pasto fino, 4.758 metros cuadrados de desbroce selectivo de vegetación herbácea y arbustiva densa, 13.641 metros cuadrados de trabajos sobre cañaverales y 4.157 metros cuadrados en márgenes de cauces.
Actuaciones en cauces y zonas municipales
Durante septiembre se ha trabajado en el arroyo de la Cazalla, en el entorno de La Viñuela y Rancho Domingo; el arroyo de la Soga, en diferentes tramos próximos a Pasaje de Toledo, calles Guaro y Antequera y las vías del tren; y el arroyo Hondo, donde se ha actuado sobre vegetación arbustiva y especies invasoras en la zona de protección del cauce próxima a viviendas.
En el arroyo del Piojo, junto a las instalaciones de Acosol y el acceso a la urbanización La Paloma, se han realizado trabajos de desbroce, eliminación de eucaliptos con riesgo de caída y creación de una zona de protección frente a incendios en el entorno de las instalaciones.
Las actuaciones alcanzan igualmente al arroyo del Saltillo, con trabajos sobre el cañaveral en el entorno de la avenida Marysol y entre calle Écija y el Seminario; y al arroyo del Lagar, con intervenciones en las proximidades de las calles Dalia, Plumaria y Bellavista y en el entorno del Castillo de Colomares.
En este último punto, caracterizado por su desnivel, los trabajos han incluido tratamiento de arbolado seco, eliminación de acacias y desbroce de matorral para mantener una franja de protección frente a posibles incendios.
También se ha actuado en los arroyos de las Fuentezuelas y del Quejigar, en la zona del pinar situada en la curva de entrada a Benalmádena Pueblo. Los trabajos han comprendido la tala de pinos secos y dominados, poda de realce, retirada de ramas secas, desbroce de vegetación arbustiva y eliminación de acacias.
El dispositivo incluye además actuaciones en el arroyo del Jardín, en el límite con Fuengirola, donde durante septiembre ha correspondido a Benalmádena ejecutar los trabajos previstos dentro del convenio de colaboración entre ambos municipios; y en el arroyo Casablanca, donde se ha retirado cañaveral y acondicionado una franja de protección en el entorno de las viviendas de la urbanización La Hidalga.
En el arroyo del Pantano se ha intervenido asimismo en el tramo de cruce con la vía del ferrocarril, un punto incluido en la planificación ante posibles crecidas y su afección a la infraestructura.
Los trabajos se extienden a parcelas y zonas verdes municipales, entre ellas Cerro del Horno, Torremuelle junto a las vías del tren y el acceso a calle Valle Olímpico, calle Gardenia en Benalmádena Pueblo, calle Colmenar en La Viñuela y una parcela municipal de equipamiento próxima a la avenida de Cibeles, en Doña María Sur. También se han realizado tratamientos selvícolas sobre los algarrobos de calle Argos, en la urbanización Santana.
Prevención ante lluvias e incendios
El Área de Medio Ambiente coordina esta planificación con el Servicio de Bomberos de Benalmádena, que ha identificado puntos con presencia de vegetación crecida o seca y zonas en las que puede existir propagación hacia viviendas, espacios urbanos o instalaciones.
Esta planificación incluye distintos sectores de los arroyos Hondo, Soga, Cazalla y Lagar, además del parque rústico Retamar y otras áreas de influencia urbano-forestal.
Las intervenciones se programan atendiendo a las características de cada zona e incluyen reducción y retirada de vegetación, mantenimiento de los márgenes y zonas de paso del agua, creación de franjas de discontinuidad, poda de ramas bajas y secas y clareo de ejemplares.
Los trabajos continúan durante octubre dentro de la programación municipal de mantenimiento de cauces y parcelas, con especial atención a las zonas próximas a viviendas e infraestructuras y a aquellos puntos que requieren actuaciones preventivas ante las lluvias y el riesgo de incendios.













