La delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Gemma del Corral, ha participado este jueves en la suelta de una tortuga boba en la playa de La Morera de Benalmádena, que regresó a la costa malagueña un día después de haber sido devuelta al medio marino en perfecto estado de salud en el mes de agosto.
Tras haber recibido por segunda vez tratamiento en el Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz de Algeciras (CEGMA) el ejemplar llamado ‘Pepa’, ha vuelto al mar “gracias a la gran labor que realizan todos los profesionales que participan en la protección y el cuidado de nuestras especies para su reincorporación al hábitat natural”, ha valorado la delegada territorial.
Gemma del Corral, acompañada por los concejales del Ayuntamiento de Benalmádena en el área de Medio Ambiente, Juan Olea y en Sanidad, Áurea Peralta, ha destacado “la coordinación permanente” que se mantiene en esta tarea entre los diversos recursos del Gobierno andaluz, administraciones locales, asociaciones sin ánimo de lucro y entidades privadas, “en una colaboración al servicio del rescate y recuperación de especies que puedan encontrarse en peligro dentro de nuestro territorio”.
En este sentido, Del Corral ha animado a la ciudadanía malagueña a “que siga mostrando su compromiso, dando aviso de aquellos animales que se encuentran y que formen parte esencial de esta labor de cuidado y protección del que Pepa hoy es un ejemplo”.
Gemma del Corral ha considerado a Pepa “como una tortuga muy especial, porque no teme la presencia humana” y que tras sus rescates, exámenes y pruebas analíticas, así como posteriores tratamientos “espero que se incorpore a su medio natural”.
Esta suelta ha permitido la liberación de un ejemplar de tortuga boba, especie incluida en el catálogo español como especie vulnerable, “motivo por el que desde Gobierno andaluz realizamos un considerable esfuerzo tanto en sensibilización y divulgación como en la atención y recuperación de ejemplares que llegan a nuestras costas”, ha subrayado la delegada de la Junta en Málaga.
Tortuga Pepa
El ejemplar Pepa fue encontrado varado en la playa de Rincón de la Victoria (Málaga) el día 4 de marzo de 2026, mostrando un estado de apatía y escasa respuesta a estímulos. Fue recogido inicialmente por agentes del SEPRONA, que realizaron una primera atención mediante baño de agua dulce caliente, siendo posteriormente trasladado al CEGMA para su valoración y tratamiento.
A su ingreso se trataba de un ejemplar juvenil de la especie Caretta Caretta, con un peso de 4,3 kg y una longitud recta de caparazón de 43 cm. Presentaba una condición corporal aceptable, moderada presencia de algas sobre el caparazón, marcada inactividad, alteración de la flotabilidad y signos de deshidratación severa.
Durante las primeras semanas de hospitalización recibió tratamiento intensivo y debido a la ausencia de alimentación voluntaria, fue necesario colocar una sonda nasoesofágica para alimentación asistida mediante papillas de recuperación, manteniéndose hasta que recuperó progresivamente la ingesta voluntaria.
Asimismo, fue tratada una lesión superficial en el caparazón mediante curas locales. A partir de finales de marzo comenzó a mostrar una mejoría progresiva, iniciando la alimentación voluntaria y recuperando peso de forma constante hasta alcanzar los 5,9 kg.
Las pruebas realizadas en el CEGMA indicaban que posee capacidad física para el buceo, por lo que se consideró que este comportamiento podría mejorar en un entorno con mayor volumen de agua y una estimulación ambiental más similar a las condiciones naturales. Por este motivo, se propuso su traslado al Acuario de Sevilla durante aproximadamente un mes, con el objetivo de evaluar su comportamiento natatorio en una instalación de mayores dimensiones (manglar u oceanario), favorecer la recuperación de un patrón normal de inmersión y valorar posteriormente su aptitud para la liberación.
El día 13 de agosto de 2026, se procedió a su suelta desde embarcación a varias millas de costa en Marbella. La suelta fue exitosa y el ejemplar se fue nadando con energía. Sin embargo, al día siguiente, el 14 de agosto de 2026, varias bañistas observaron a la tortuga nadando cerca de costa, flotando en superficie. Se recogió el ejemplar y se trasladó al CEGMA de Algeciras.
Tras la exploración completa, con realización de radiografías y analítica sanguínea, así como observación de la natación, flotabilidad y comportamiento, no se observaron patologías aparentes. Por tanto, probablemente el ejemplar estaba soleándose en superficie cuando los bañistas dieron el aviso de alerta.















