Fuengirola hace tiempo que dejó de ser únicamente un destino de vacaciones. La playa continúa marcando buena parte de su identidad, pero alrededor de ella se ha consolidado una ciudad viva durante todo el año, con comercio, restauración, colegios, servicios y buenas comunicaciones. Una combinación que permite disfrutar de muchas de las ventajas asociadas a la Costa del Sol sin renunciar a la comodidad de una vida cotidiana moderna.
En este contexto se sitúa Doña Rafaela, una nueva promoción comercializada por GILMAR que propone precisamente esa forma de entender Fuengirola: vivir cerca del mar, pero también cerca de todo. El proyecto se encuentra en el número 9-11 de la calle Estepona, en una zona céntrica de la localidad y a unos 650 metros de la playa.
La promoción está formada por solo 14 viviendas de dos dormitorios, con superficies construidas de entre 55 y 70 metros cuadrados y precios desde 258.750 euros más IVA. La entrega está prevista para finales de este año, lo que sitúa el proyecto en una fase muy avanzada y permite a los compradores plantear su incorporación a la vivienda en un plazo cercano.
Su reducido número de unidades aporta además a Doña Rafaela un carácter más íntimo y residencial, alejado de los grandes desarrollos habituales en otros puntos de la Costa del Sol y más integrado en la trama urbana de Fuengirola.
“Fuengirola tiene la ventaja de ofrecer una vida muy cómoda durante todo el año. Se puede ir andando a comprar, salir a comer, acercarse a la playa o moverse con facilidad sin depender necesariamente del coche”, explica Mila Tuñón, Marketing Manager de GILMAR en Costa del Sol.

La calle y la playa como parte de la vivienda
Uno de los grandes atractivos de Fuengirola es precisamente su escala. La posibilidad de combinar en pocos minutos la vida urbana con el paseo marítimo y la playa ha convertido el municipio en una opción tanto para quienes buscan una residencia habitual como para quienes quieren pasar largas temporadas en la Costa del Sol.
Doña Rafaela aprovecha esa ubicación con viviendas pensadas para un estilo de vida mediterráneo. Todas incorporan espacios exteriores y, en el caso de los áticos, solárium privado. Terrazas y zonas al aire libre funcionan así como una prolongación de la vivienda, especialmente aprovechable en un entorno donde buena parte de la vida cotidiana transcurre fuera de casa.
Los interiores siguen una línea contemporánea y funcional, con especial atención a la luminosidad, cocinas equipadas y acabados cuidados. El garaje puede adquirirse adicionalmente, una opción especialmente interesante para quienes utilizan Fuengirola como base para desplazarse por el resto de la Costa del Sol.
“No se trata únicamente de estar cerca del mar. Para muchos compradores resulta igual de importante poder tener los servicios cotidianos a pocos minutos de casa. Esa combinación entre playa, centro urbano y una vivienda de nueva construcción es uno de los principales valores de la promoción”, señala Tuñón.
Una vivienda para distintas etapas de la vida
Las características de Doña Rafaela permiten, además, que la promoción no responda a un único perfil. Sus viviendas de dos dormitorios pueden funcionar como residencia habitual para parejas o pequeñas familias, como vivienda para quienes deciden trasladarse a la Costa del Sol o como segunda residencia para quienes buscan disfrutar de Fuengirola durante distintos momentos del año.
También existe un factor cada vez más relevante: la posibilidad de acceder a una vivienda nueva en una ubicación urbana consolidada. Frente a desarrollos que necesariamente se desplazan hacia zonas periféricas ante la escasez de suelo, Doña Rafaela permite estrenar vivienda manteniendo la relación directa con la ciudad.
Y es quizá ahí donde mejor se entiende el proyecto. Fuengirola ofrece una forma de vida en la que el Mediterráneo convive con el mercado, las terrazas, los comercios y la actividad cotidiana. Doña Rafaela traslada esa filosofía a una promoción de dimensiones contenidas, con viviendas actuales, espacios exteriores y el mar a unos minutos caminando.
Con precios desde 258.750 euros más IVA y únicamente 14 unidades, la promoción, comercializada por GILMAR, representa una propuesta poco habitual dentro de la obra nueva de Fuengirola: vivir en una casa recién estrenada sin tener que elegir entre el centro de la ciudad y la cercanía a la playa.

















