El discurso se endurece. El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha elevado sus críticas hacia el Gobierno ante la «falta de respuestas» y la «pasividad» frente la crisis migratoria que está sufriendo la ciudad desde la entrada masiva de inmigrantes el pasado 30 de julio.
«Me duele mucho decirlo, pero los primeros días de agosto, el Gobierno de la Nación pretendió maquillar la realidad de Ceuta», ha reconocido ante los medios tras un Consejo de Gobierno extraordinario donde ha alertado de que la ciudad «está en peligro».
«Es una agresión lo suficientemente importante para que el Estado despliegue todos los medios necesarios», ha defendido ante los medios de comunicación. Según expone, la ciudad aún no ha podido recuperar la normalidad, algo para lo que, según Vivas, el Gobierno posee «capacidades suficientes» para hacerlo «en un plazo no superior a 30 días».
El presidente ceutí ha reconocido que la ciudad vive «sobrecogida» y «con el alma en vilo» ante las consecuencias que está teniendo esta situación, reconociendo que casi veinte días después de la entrada masiva «aún no ha recuperado la normalidad».
Por otro lado, ha cuestionado que todavía no se conozca con precisión cuántas personas que entraron durante los días 30 y 31 de julio permanecen en la ciudad ni cuántos expedientes de devolución o expulsión se han iniciado. En este sentido, ha recalcado que la vuelta a la normalidad pasa por el retorno a Marruecos de las personas adultas que accedieron ilegalmente a Ceuta durante aquellos días.
«No molestar al vecino»
En un discurso con un tono más alto y crítico que en ocasiones anteriores, Vivas ha puesto el foco en la «ineptud» y la «irresponsabilidad» como posibles explicaciones a la situación a la que aún se enfrenta Ceuta. Por otro lado, ha planteado la posibilidad de que el Ejecutivo esté evitando actuar para «no molestar al vecino» y preservar lo que ha definido como «pseudo buenas relaciones» con Marruecos.
«Ojalá y no sea esta la razón», ha afirmado, antes de advertir de que una falta de respuesta firme podría favorecer un hipotético plan destinado a «golpear sucesivamente a Ceuta hasta la caída definitiva de Ceuta».















