La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Máalga ha dado cuenta este viernes, en sesión extraordinaria, de la declaración institucional de apoyo a Ceuta y Melilla mediante la que el equipo de Gobierno de la ciudad de Málaga expresa públicamente su «solidaridad, cercanía y apoyo a la ciudadanía de ambas ciudades ante los graves acontecimientos que afectan a su seguridad, convivencia y normalidad».
En la declaración, firmada por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, se incide en que «el equipo de gobierno de la ciudad de Málaga quiere expresar públicamente su solidaridad, cercanía y apoyo a la ciudadanía de Ceuta y Melilla ante los graves acontecimientos que afectan a la seguridad, la convivencia y la normalidad de las dos ciudades españolas».
«Nuestra ciudad mantiene con Ceuta y, de manera especialmente intensa e histórica, con Melilla, profundos vínculos humanos, institucionales, económicos y culturales. Son relaciones construidas durante generaciones y renovadas en los últimos años mediante iniciativas de colaboración entre nuestras instituciones y nuestras sociedades», añade el texto.
Asimismo, indican que «Málaga no puede permanecer indiferente ante situaciones que afectan directamente a quienes viven en ambas ciudades y, con ellos, al conjunto de España». «Ceuta y Melilla forman parte plena e indiscutible de España y de la realidad europea. Garantizar su seguridad, el control efectivo de sus fronteras y la integridad territorial corresponde, en primer término, al Estado. Ante una situación excepcional como la vivida, el Gobierno de España debe ejercer con determinación sus competencias y disponer todos los medios necesarios», añade el texto.
De igual modo, indica que «las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destinados a la frontera deben contar con efectivos, medios materiales y respaldo operativo suficientes y, cuando la naturaleza y gravedad de la situación lo requieran, siempre dentro del marco constitucional y legal, debe poder recurrirse también a las capacidades de las Fuerzas Armadas adecuadas para proteger la soberanía y la integridad territorial».
En este mismo sentido, se añade, «expresamos nuestro apoyo a las iniciativas legislativas que en virtud del ordenamiento jurídico vigente ejerza la Ciudad Autónoma de Ceuta, en base a su Estatuto de Autonomía, bien mediante la solicitud al Gobierno de la adopción de un Proyecto de Ley, vía Consejo de Ministros, o bien mediante la presentación de una Proposición de Ley a la Mesa del Congreso de los Diputados, en relación a una posible modificación de la Ley Orgánica 4/2000, sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España y su Integración Social, desarrollada por el Real Decreto 1155/2024, con respeto al bloque de la constitucionalidad, que coadyuve a recuperar la normalidad en la ciudad de Ceuta, que nunca debió verse alterada por los acontecimientos acaecidos».
«La defensa de nuestras fronteras y de nuestra soberanía debe realizarse siempre desde el respeto absoluto al Derecho internacional, a nuestro ordenamiento constitucional y al marco de la Unión Europea», precisa la declaración.
De igual modo, desde Málaga reclama «la cooperación leal del conjunto de las administraciones españolas. Esa colaboración es imprescindible, pero no sustituye la responsabilidad estatal sobre el control de la frontera, la seguridad y la defensa. Las demás administraciones deben contribuir, dentro de sus competencias, a atender las consecuencias sanitarias, sociales, asistenciales y humanitarias».
«Ninguna ciudad debe afrontar en solitario una presión que desborde sus medios ordinarios, ni quienes prestan servicio en la frontera hacer frente a acontecimientos de extraordinaria magnitud sin recursos suficientes. La solidaridad territorial exige sumar esfuerzos, respetando las competencias de cada administración y garantizando que el Estado ejerza plenamente las que le son propias».
Al mismo tiempo, recuerdan que «la defensa de la integridad territorial de España y la protección de los derechos humanos no son objetivos contrapuestos. Son obligaciones que deben cumplirse simultáneamente. Los acontecimientos vividos han tenido ya la consecuencia más grave e irreparable: la pérdida de vidas humanas de personas que intentaban alcanzar territorio español, además de poner en riesgo la seguridad y la convivencia en las ciudades receptoras».
«Las entradas masivas e incontroladas colocan también en una situación de enorme vulnerabilidad a miles de personas, muchas de ellas menores, que pueden ser alentadas, instrumentalizadas o empujadas a arriesgar sus vidas atravesando fronteras o entrando en el mar, en condiciones extremas y sin que existan posibilidades materiales de garantizar inmediatamente a todas ellas una atención digna y adecuada», precisa la declaración.
«La pérdida de vidas humanas demuestra hasta qué punto resulta inaceptable utilizar, directa o indirectamente, a seres humanos como instrumento de presión política, diplomática o territorial. Ningún objetivo político puede justificar que miles de personas sean inducidas a poner en peligro su propia vida ni que una ciudad sea sometida repentinamente a una presión imposible de asumir con sus medios ordinarios. Estas situaciones son incompatibles con los principios más elementales de humanidad y con las relaciones de buena vecindad que deben presidir la convivencia entre países».
Por ello, apelan «al diálogo, a la responsabilidad y al respeto entre Estados, y reafirmamos nuestro compromiso con la paz y la buena vecindad en el Mediterráneo. La defensa firme de los intereses de España debe ser plenamente compatible con la voluntad de construir relaciones de cooperación con los países de nuestro entorno, sustentadas en la reciprocidad, la confianza, el cumplimiento de los acuerdos y el respeto mutuo».
«Quienes viven en Ceuta y Melilla no pueden sentir que afrontar una situación de estas características es únicamente responsabilidad suya. Su seguridad, su libertad y su derecho a desarrollar su vida cotidiana con normalidad constituyen una responsabilidad compartida por todos», han agregado.
Por último, se precisa que «Málaga, ciudad mediterránea, abierta y solidaria, reafirma así su cercanía con Ceuta y Melilla, su compromiso con la unidad y la integridad de España, su defensa del proyecto europeo y su convicción de que la protección de nuestras fronteras, la paz entre los pueblos y el respeto a los derechos humanos deben avanzar siempre juntos». «Ceuta y Melilla no están solas. Su ciudadanía cuenta con la solidaridad y el apoyo de Málaga», concluye.












