0. Ese es el número de zenaidas de Socorro que sobreviven actualmente en libertad. Hay especies que están amenazadas. Otras se encuentran en peligro crítico de extinción. Y después están aquellas cuya situación es todavía más extrema: especies que ya han desaparecido de la naturaleza y cuya supervivencia depende exclusivamente del trabajo desarrollado en centros de conservación como BIOPARC Fuengirola.
Es el caso de la zenaida de Socorro (Zenaida graysoni), una discreta paloma originaria de la isla mexicana de Socorro que fue vista por última vez en libertad en la década de los setenta. Hoy está catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como Extinta en Estado Silvestre (EW), una categoría que únicamente comparten un reducido número de especies en todo el mundo.
Del naufragio al símbolo de la conservación
La historia de esta especie parece sacada de una novela de aventuras. La zenaida de Socorro fue descubierta en 1869 por el naturalista estadounidense Andrew Jackson Grayson tras naufragar frente a la remota isla mexicana de Socorro, en el archipiélago de Revillagigedo. Más de 150 años después, aquella ave descubierta casi por casualidad se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la conservación moderna.
BIOPARC Fuengirola ha recibido recientemente una pareja de esta singular ave, incorporándose al esfuerzo internacional para garantizar la conservación de una especie cuya existencia depende por completo del compromiso de zoológicos y centros especializados.
La historia de la zenaida de Socorro refleja el enorme impacto que las actividades humanas pueden tener sobre ecosistemas insulares especialmente frágiles. La introducción de gatos domésticos en la isla, junto con la transformación de su hábitat, provocó el rápido declive de la población hasta hacerla desaparecer por completo de la naturaleza. Sin embargo, algunos ejemplares que permanecían bajo cuidado humano permitieron iniciar un programa internacional de reproducción que evitó su desaparición definitiva.
Actualmente, la población mundial se mantiene exclusivamente gracias a la labor coordinada de zoológicos e instituciones de conservación que trabajan para preservar su diversidad genética y sentar las bases de una futura reintroducción en la isla de Socorro cuando las condiciones ambientales vuelvan a ser favorables.
Con la incorporación de esta pareja, BIOPARC Fuengirola refuerza una vez más su compromiso con la conservación de las especies más amenazadas del planeta. El parque participa activamente en más de cuarenta programas internacionales de conservación y reproducción, colaborando con instituciones de todo el mundo para asegurar el futuro de animales cuya supervivencia depende del trabajo científico desarrollado bajo cuidado humano.
Aunque la zenaida de Socorro pueda pasar desapercibida por su aspecto discreto, representa uno de los mayores símbolos de esperanza para la conservación moderna. Su presencia recuerda que los zoológicos actuales desempeñan un papel esencial mucho más allá de la exhibición de animales: preservar especies que ya no existen en libertad y trabajar para que algún día puedan regresar a los ecosistemas de los que nunca debieron desaparecer.
La llegada de esta pareja supone, por tanto, un nuevo paso en la misión de BIOPARC Fuengirola de proteger la biodiversidad mundial y demuestra cómo la cooperación internacional puede convertirse en la última oportunidad para evitar la desaparición definitiva de una especie.












