El Ayuntamiento ha iniciado las obras de acondicionamiento del CEIP Nuestra Señora del Carmen, una actuación destinada a modernizar las instalaciones y mejorar sus condiciones de accesibilidad, seguridad y confort. El concejal del área, Diego López, ha subrayado que “se trata de una intervención muy necesaria en un centro emblemático de la ciudad con la que vamos a optimizar de forma notable los espacios que disfrutarán tanto el alumnado como el profesorado y el conjunto de la comunidad educativa”. El edil ha explicado que “los trabajos comenzaron a principios de mayo, si bien durante las primeras semanas se desarrollaron de forma limitada y compatible con la actividad escolar al coincidir con la presencia de alumnos en el centro”.
En esta primera fase se han acometido principalmente labores en zonas exteriores, como la reparación de escaleras e intervenciones vinculadas al monolito de luz y, una vez finalizado el periodo lectivo, la obra entra en un periodo de ejecución a mayor ritmo. “Durante las semanas en las que el colegio ha mantenido su actividad lectiva se ha actuado con la máxima prudencia, priorizando en todo momento la seguridad de los escolares y del personal del centro”, ha señalado López, quien ha añadido que “ahora, con las aulas vacías, se puede intensificar el ritmo y avanzar en las actuaciones de mayor alcance”.
El edil ha detallado que el proyecto contempla la adecuación y modernización de espacios e instalaciones del colegio, que cuenta con Infantil y Primaria y un total de nueve aulas. Las principales líneas de actuación incluyen la renovación de la instalación eléctrica, la actualización de los sistemas de protección contra incendios, mejoras en la accesibilidad del centro y la sustitución de carpinterías interiores y exteriores que no cumplen actualmente las condiciones requeridas de aislamiento, estanqueidad o seguridad.
Ha especificado que “uno de los objetivos fundamentales es mejorar la accesibilidad universal del edificio, garantizando el cumplimiento de la normativa vigente”. Para ello, y teniendo en cuenta que el colegio se encuentra en una zona de especial sensibilidad arqueológica próxima a una muralla catalogada como Bien de Interés Cultural, no se realizarán rampas ni movimientos de tierra. En su lugar, se instalarán sistemas mecánicos salvaescaleras que permitirán proteger los distintos niveles del edificio sin afectar al subsuelo ni a los elementos protegidos del entorno. El edil ha destacado que “esta obra combina la mejora funcional del centro con el respeto al patrimonio del entorno, ya que las soluciones previstas permiten avanzar en accesibilidad sin afectar a una zona de especial sensibilidad arqueológica”.
Asimismo, ha indicado que el proyecto prevé la renovación completa de la instalación eléctrica “con el fin de adaptarla a las exigencias técnicas y de seguridad actuales, mejorando la eficiencia y fiabilidad del sistema”. También se acometerá la actualización integral de la instalación de protección contra incendios, “garantizando una mayor seguridad tanto para los usuarios como para el propio inmueble”. La obra, con un plazo de ejecución previsto de tres meses, se completa con la sustitución de carpinterías exteriores e interiores por nuevos elementos con mejores prestaciones térmicas y acústicas, lo que contribuirá a mejorar el confort diario de la comunidad educativa.













