Hace 25 años abrió sus puertas BIOPARC Fuengirola. Lo hizo sobre los cimientos del antiguo Zoológico Municipal de Fuengirola, una instalación que durante décadas formó parte del paisaje urbano y emocional de la ciudad, pero que respondía a una concepción de los zoológicos muy distinta a la actual.
A finales del siglo XX, comenzaba a abrirse paso una nueva forma de entender la relación entre las personas y la naturaleza, una visión en la que la conservación, la educación y el bienestar animal pasarían a ocupar un papel protagonista. En ese contexto nació una propuesta que cambiaría para siempre la historia de este espacio y contribuiría a posicionar a Fuengirola como un referente internacional.
Una visión pionera para un nuevo siglo
Detrás de aquella transformación se encontraba José Maldonado, presidente de Rain Forest y principal impulsor del proyecto BIOPARC Fuengirola.
Convencido de que los zoológicos debían evolucionar para responder a los retos ambientales del siglo XXI, presentó una propuesta innovadora para la gestión del antiguo zoológico municipal. Su proyecto apostaba por recrear ecosistemas naturales inmersivos que permitieran a los visitantes adentrarse en algunos de los lugares más biodiversos del planeta, generando una experiencia capaz de acercar la naturaleza a la sociedad de una forma mucho más profunda.
Aquella visión resultó adjudicataria del concurso público y marcó el inicio de una transformación que, veinticinco años después, continúa siendo un referente dentro del sector zoológico europeo.
Una filosofía que une naturaleza, arte y conservación
Desde sus orígenes, BIOPARC Fuengirola ha estado guiado por una idea fundamental de Rain Forest: la conservación comienza cuando las personas se enamoran de la naturaleza.
Cada rincón del parque ha sido concebido como una experiencia donde la belleza, el paisaje, la vegetación, la arquitectura y los animales forman parte de los mismo. El objetivo no es únicamente observar la naturaleza, sino sentirla y comprenderla.
Acercar esa realidad a quienes difícilmente podrían contemplarla en estado salvaje ha sido una de las grandes motivaciones del proyecto desde su nacimiento. Porque sólo aquello que se conoce y se valora puede llegar a protegerse.
Esta filosofía ha convertido BIOPARC Fuengirola en mucho más que un parque zoológico. Es un espacio diseñado para despertar la curiosidad, la admiración y el respeto hacia la biodiversidad, generando en los visitantes una experiencia capaz de inspirar compromiso con la conservación del planeta.
Referente europeo en conservación
Durante estos 25 años, BIOPARC Fuengirola ha experimentado una evolución extraordinaria. Lo que comenzó como un ambicioso proyecto de renovación se ha convertido en un auténtico pulmón verde en el corazón de la ciudad y en una institución reconocida internacionalmente por su labor en favor de la biodiversidad.
El parque participa activamente en programas internacionales de conservación contribuyendo a garantizar el futuro de algunas de las más vulnerables del planeta. Entre ellas destacan el gorila occidental, el orangután de Borneo, el tigre de Sumatra, el chimpancé, el leopardo de Sri Lanka, el dragón de Komodo, el tapir malayo o la nutria gigante, además de numerosas especies de reptiles y aves cuya supervivencia depende en gran medida de la cooperación internacional.
Cada nacimiento logrado dentro de estos programas representa el resultado de años de trabajo coordinado entre instituciones comprometidas con la protección de la biodiversidad. Un ejemplo reciente de este compromiso es el proyecto de reintroducción del faisán de Edward en Vietnam, del que forma parte un ejemplar nacido en BIOPARC Fuengirola, contribuyendo así al regreso de esta especie a su hábitat natural.
Centro y Sudamérica: culminación de una visión
La reciente inauguración del área dedicada a Centro y Sudamérica representa uno de los hitos más importantes de la historia del parque y simboliza la culminación de una visión iniciada hace más de dos décadas.
Esta ampliación, una de las más relevantes desarrolladas en España dentro del ámbito zoológico y de conservación en los últimos años. Su singularidad reside en la manera en que integra naturaleza, arte, historia y conservación en un mismo relato. Inspirada en el espíritu de exploración y descubrimiento que marcó la histórica expedición de Magallanes y Elcano en la primera vuelta al mundo, la nueva área invita al visitante a emprender su propio viaje a través de algunos de los territorios más fascinantes y biodiversos del planeta.
El arte se convierte aquí en un elemento esencial de la experiencia. Esculturas, recreaciones, espacios temáticos y recursos interpretativos acompañan al visitante en un recorrido que conecta la riqueza natural de Centro y Sudamérica.
Con esta nueva propuesta, BIOPARC Fuengirola avanza hacia el concepto de museo vivo que inspira esta etapa de su desarrollo. Un espacio donde ecosistemas, especies, arte e historia transportan al visitante a una de las mayores aventuras de la humanidad.
Símbolo para Fuengirola y la Costa del Sol
A lo largo de estos 25 años, millones de personas han recorrido sus senderos, descubierto especies extraordinarias y conocido la importancia de conservar algunos de los ecosistemas más amenazados del planeta.
Al mismo tiempo, generaciones de escolares han encontrado en BIOPARC una herramienta para acercarse a la biodiversidad y comprender los desafíos ambientales de nuestro tiempo, convirtiendo al parque en un espacio de aprendizaje y sensibilización para todas las edades.
El 18 de junio de 2001 abrió sus puertas un proyecto que aspiraba a acercar la naturaleza a las personas de una forma diferente. Veinticinco años después, BIOPARC Fuengirola se ha consolidado como un referente que combina bienestar animal, conservación, educación e innovación.
La historia de este aniversario es también la historia de una idea que ha guiado cada paso dado durante este tiempo: la emoción puede convertirse en una poderosa herramienta para proteger la naturaleza.
Porque el verdadero legado de BIOPARC Fuengirola no se encuentra únicamente en la transformación de un espacio o en los logros alcanzados durante estos años. Se encuentra en su capacidad para despertar en cada visitante ese vínculo con la naturaleza que constituye el primer paso para garantizar su futuro.















