Una montaña rusa. Así se puede definir la temporada del CD Estepona, que no pudo empezar peor en el Grupo IV de Segunda RFEF: 12 derrotas en las primeras 15 jornadas y una afición desenganchada. Sin embargo, la llegada de Julen Guerrero, con Manolo Sánchez en el banquillo, dio un giro radical a los diferentes estamentos del club, empezando por la profesionalización del apartado físico y el cuidado de los futbolistas. Y en este sentido, la Clínica Médica Hiperbárica de Estepona ha jugado un papel fundamental.
Con más de diez años de experiencia ayudando a mejorar la vida de sus pacientes, el Centro Médico Hiperbárico de Estepona aportó en el día a día de los futbolistas la oxigenoterapia hiperbárica con cámaras Perry de última generación, que permiten estimular la regeneración celular, reducir la inflamación y acelerar la recuperación. El resultado, 37 puntos en la segunda vuelta que hicieron que el equipo rojillo pudiera disputar la eliminatoria del play-out contra el Real Madrid C y salvar la categoría.
“La clínica nos facilita la recuperación muscular para llegar en las mejores condiciones a cada fin de semana”, cuenta uno de los futbolistas del Estepona, Titi, que se recuperó rápidamente de una lesión de tobillo tras la terapia de oxígeno hiperbárico. El atacante Maxi Benites también recalca en declaraciones a AZ que ha notado “una importante mejoría” en lo físico. “Después de varias sesiones, noto esa mejora después de hacer importantes esfuerzos físicos, me ha sentado muy bien, sobre todo en el descanso”, reconoce José Caro.
Uno de los jugadores más importantes en el tramo final de la temporada, Héber Pena, recuerda que Raúl González, leyenda del Real Madrid, contaba que dormía la siesta en una cámara hiperbárica. “Cuantos más jugadores conoces en la élite, ves que todo el mundo menciona esta terapia”, señala. Uno de los capitanes, Alfonso Candelas, nota “un sueño profundo” cada vez que acude a una sesión de oxigenoterapia hiperbárica, lo que le ayuda a encarar con más energía los entrenamientos.
El doctor Rafael Sánchez, especialista en medicina hiperbárica de la clínica, ubicada en Avenida España 242 (Estepona), explica a AZ que la oxigenoterapia hiperbárica tiene tres indicaciones clave en el deporte: “El tratamiento de las lesiones traumáticas deportivas, su uso para aumentar la capacidad de adaptación cardiovascular en los entrenamientos y, por último, prevenir el sobreentrenamiento en personas no habituadas al deporte que puedan sufrir algún problema serio. Mediante el oxígeno hiperbárico podemos recuperar al paciente sin que pare el entrenamiento”.
La Clínica Médica Hiperbárica de Estepona y el Club Deportivo Estepona unen sus caminos para mejorar el rendimiento de los futbolistas rojillos, que ya sueñan con una próxima temporada ilusionante en el Estadio Francisco Muñoz Pérez.













